Violencia doméstica es el patrón constante de empleo de fuerza física o violencia psicológica, intimidación o persecución contra una persona, de parte de su cónyuge, ex-cónyuge, persona con quien cohabita o haya cohabitado, persona con quien sostiene o haya sostenido una relación consensual o persona con quien haya procreado hijos(as).
La violencia doméstica es uno de los crímenes que más afecta a las mujeres, sin embargo, es el menos denunciado a las autoridades. Según el Estado Libre Asociado, 1 de cada 3 mujeres en Puerto Rico son víctimas de maltrato. Esto equivale a un 60% de las mujeres, aumentando la incidencia entre los 25 a 30 años. Una nota alarmante es que una mujer es maltratada de 9 a 12 años en lo que decide romper el silencio y denunciar a su agresor. En el 2006, se reportaron 27 muertes por violencia doméstica, mientras que en el 2007 ese número descendió a 19 muertes. El año pasado, la cifra volvió a alcanzar las 27 muertes.

La situación de la violencia doméstica en Puerto Rico es muy preocupante no tan solo por las cifras sino porque demuestra problemas en el estado mental y de la salud de muchos ciudadanos. Este problema debes ser atacado inmediatamente. De igual manera, el gobierno se debe plantear y preguntar si los esfuerzos que hacen hasta el día de hoy para evitar la violencia son efectivos.


Todos los cubanos estan muy conscientes de que Cuba necesita un cambio. Cuba se encuentra inmerso en una grave crisis. La agricultura no produce, en las empresas se trabaja poco, la corrupción crece, el poder adquisitivo esta por los suelos y la emigración de jóvenes aumenta todos los días. Estos cambios dependen de el nuevo gobierno de Raúl Castro. Este prometió cambios estructurales con un límite. Dijo: “Lo único que no cuestionará jamás un revolucionario es nuestra decisión de construir el socialismo”. 





